Metodología

Actores del proceso de Enseñanza - Aprendizaje

LA INSTITUCIÓN

Como medio socio-cultural en el que se desarrollan estas acciones.
El ambiente propicio para que se den verdaderas situaciones de enseñanza-aprendizaje es el que valora la originalidad, la curiosidad, el juicio crítico, la responsabilidad, el compromiso con la tarea y con sus semejantes, la alegría, el querer saber, el querer compartir. Donde el conocimiento circule y se enriquezca con los aportes de todos los miembros de la comunidad educativa; se convierta en una construcción social.
La institución educativa debe ser un lugar para vivir, relacionarse y cooperar. Un lugar de amistad, de encuentro y de pertenencia, que promueva la creatividad, que permita al alumno un desarrollo autónomo, el fortalecimiento de su autoestima y el ejercicio de la libertad responsable.
Los alumnos llevan al aula sus sentimientos, sus gustos y aptitudes e inquietudes. La educación debe interesarse por ellos en su totalidad. Debemos respetar a la persona, a cada uno en particular. Sólo cuando se respeta su total originalidad puede el alumno permitir que su individualidad se despliegue.

EL ALUMNO
Como eje de nuestras acciones.
Es una persona única e irrepetible que posee necesidades e intereses y un ritmo particular de crecer y aprender. Con una historia personal y potencialidades para desarrollar. Es afectivo, pensante y activo, capaz de percibir e interpretar el mundo que lo rodea a través de la experiencia directa y la reflexión, y de expresarse a través de múltiples manifestaciones. Como persona en desarrollo, necesita de sus pares y de los adultos para construir su identidad e insertarse en la sociedad en forma positiva. Tiene derecho a desarrollar al máximo sus potencialidades sociales, expresivas e intelectuales.

EL DOCENTE
Como facilitador de las experiencias de aprendizaje.
Es un ser único e irrepetible al igual que el alumno. Debe realizar un diagnóstico adecuado de sus alumnos, para ello debe conocer sus intereses y dificultades. Favoreciendo la comunicación y la construcción del conocimiento en un clima de libertad responsable. El docente debe organizar y seleccionar las experiencias educativas, guiar, orientar y evaluar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Su función es la de facilitar la información y herramientas necesarias para que el alumno confronte sus hipótesis con la realidad y así logre apropiarse del objeto del conocimiento.

Educación para la comprensión

Educación para la Comprensión
En Austin trabajamos para que nuestros alumnos logren una comprensión real y profunda de los temas abordados en los diferentes niveles.
¿Qué es la comprensión?
La comprensión es algo muy sutil, no se reduce al conocimiento. Comprender lo que hizo Magallanes o qué significa la primera ley de movimiento de Newton requiere más que una simple reproducción de información. La comprensión es también más que una habilidad rutinaria bien mecanizada. El alumno que resuelve hábilmente problemas de física o escribe párrafos con frases introductorias puede no comprender mucho acerca de física, de composición, o de lo que está escrito. Aunque el conocimiento y las habilidades pueden traducirse en información y desempeños de rutina de simple uso, la comprensión se escapa de estas normas simples.
En pocas palabras, comprensión es la habilidad de pensar y actuar flexiblemente con lo que uno conoce o sabe, con énfasis en la flexibilidad. De acuerdo a esto, el comprender profunda y realmente es más como el aprender a improvisar jazz, a mantener una buena conversación o a escalar una montaña que tener que memorizar las tablas de multiplicar o las fechas de los presidentes. Aprender hechos puede ser un telón de fondo crucial para la comprensión, pero aprender y repetir hechos sobre un tema no implica necesariamente comprenderlo profundamente.

En Austin basamos nuestra práctica pedagógica en el "Marco de la Enseñanza para la Comprensión", desarrollado en un proyecto de investigación (Project Zero) de Harvard Graduate School of Education, por Howard Gardner y David Perkins a comienzos de los años 90. El mismo está basado en lo que David Perkins ha llamado los "cuatro pilares de la pedagogía" con cuatro elementos de planificación e instrucción.

Cuatro preguntas centrales acerca de la Enseñanza:
¿Qué debemos enseñar?
¿Qué vale la pena comprender?
¿Cómo debemos enseñar a comprender?
¿Cómo pueden saber alumnos y maestros lo que comprenden los alumnos y cómo se puede desarrollar una comprensión más profunda?

El elemento de la Epc que aborda cada una de las preguntas:
Temas generativos
Objetivos de comprensión
Actividades o desempeños de comprensión
Evaluación diagnóstica continua
El marco de la Epc no es una receta, sino una serie de pautas generales. Para citar a David Perkins, proporciona una "ambigüedad óptima". En Austin creemos que los docentes, los educadores en general, necesitan personalizar sus innovaciones, adaptando las ideas a sus propios estilos por lo que el "Marco de Educación para la comprensión" no es más que un set de pautas que permite que el docente pueda enriquecer su práctica.

Aplicación de la teoría de las Inteligencias Múltiples:
La Teoría de las Inteligencias Múltiples centra la educación en la persona, entendiendo que no hay una única forma y manera de aprender y ofreciendo un enfoque integrador para que cada alumno desarrolle al máximo sus potencialidades. En Austin, realizamos las planificaciones entendiendo y valorando todas las inteligencias. Con la utilización de centros de aprendizaje como una herramienta para el desarrollo de la autoestima y la autonomía, educamos personas comprometidas, capaces de tomar decisiones basadas en información sólida, de confrontar con otros y de evaluar resultados.

Cultura del pensamiento:
Basados en "Cultura del Pensamiento", creado por Proyecto Zero, en Harvard Graduate School of Education, el proyecto pedagógico de Austin está enfocado en desarrollar una cultura de pensamiento en el ámbito escolar que promueva el pensamiento profundo a la vez que genere en los alumnos una disposición hacia el pensamiento. De esta manera, educamos pensadores críticos, flexibles, creativos e innovadores mientras que se profundiza el compromiso con el aprendizaje, dando herramientas a los alumnos para manejar situaciones de ambigüedad e incertidumbre. Para que esto sea posible, se utilizan estrategias como las "rutinas de pensamiento".

Educación Emocional y Social:
En un mundo tan cambiante como el actual, las necesidades de los niños en pleno siglo XXI son muy diferentes a las que tenían las generaciones anteriores. Por ello, la escuela requiere de reformas radicales en la forma de abordar el proceso de enseñanza-aprendizaje, de manera de dejar de ser una simple transmisora de información y cultura para adecuarse, mediante un concepto educativo más flexible, amplio, integrador y orientado a los valores,a las necesidades reales de las nuevas generaciones.
La educación emocional es un proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo de las competencias emocionales como elemento esencial del desarrollo integral de la persona, como objeto para capacitarla para la vida. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar personal y social (R. Bisquera).
Las últimas investigaciones en neurociencia han demostrado que las emociones son imprescindibles en los procesos de razonamiento y toma de decisiones y que constituyen la base de la curiosidad y la atención que son tan determinantes en los procesos de aprendizaje y que, incluso, están directamente relacionadas con la salud.
Es por esto que Austin cuenta con un proyecto de educación emocional y social orientado a ayudar a los niños y adolescentes, mediante un código ético y moral adecuado, a aprender a aprender. En este aprendizaje para la vida, la escuela (siempre en colaboración con la familia y la comunidad) está cada vez más comprometida con la vida cotidiana aportando una enseñanza relevante y crítica. El maestro o profesor, es el impulsor de este cambio generando climas de aprendizaje positivos
Un mayor control emocional y más empatía mejoran notablemente nuestras relaciones con los demás y promueven una sociedad más justa.
El E.O.A. (Equipo de Orientación Austin), junto con los directivos de cada nivel, lideran el proyecto de educación emocional y social a través de talleres mensuales a los alumnos, campañas institucionales, charlas de interés a las familias y, por sobre todo, garantizando la transversalidad en todos los niveles.