Pensar global, actuar local

La educación ambiental es un proceso que busca desarrollar conocimientos, valores, actitudes y prácticas que permitan una relación sostenible entre los individuos y su entorno ambiental. Busca desarrollar competencias que permitan construir sociedades sostenibles.

En la temprana infancia se generan maravillosas oportunidades de inculcar hábitos y buenas prácticas, de aprendizaje y de sensibilización, lo cual redundará en adultos capaces de discernir en sus acciones y decisiones a favor del respeto hacia el medio ambiente.

“Nadie ama lo que no conoce” dice la frase popular, si queremos que nuestros niños desarrollen amor, cuidado y protección por el ambiente primero deben conocerlo, pues ellos aprenden relacionándose y teniendo experiencias directas. En Austin ebs promovemos ese entorno vivencial, donde se aprenda a valorar y se desarrollen actividades que garanticen la transversalidad del eje temático ambiental, buscando esas oportunidades de aprendizaje lúdico que también enseña cuidado y preservación.

Trasladar la teoría a la acción es darles la oportunidad de aprender a plantar y cuidar un árbol, sembrar una huerta, la compostera y el lumbricario y cuidarla junto a sus compañeros. Se aprende a respetar plantas y animales, ver cómo son sus ciclos de vida (vaca, conejos y caballos). Por ejemplo, en el Proyecto Gallinas los niños pueden cuidar a estas aves, suscitando un interés y una emoción muy especial en ellos.

Además, los chicos se agrupan en Patrullas Ambientales, donde se dividen las actividades relacionadas al cuidado diario de la huerta, las plantas y alimentación de los animales, entre otras.

Participamos en el Proyecto ENO Treelympics (ENO Planting Day), del cual forma parte y cada año, en septiembre realiza jornadas alrededor del mundo. Para la celebración del Día del Medio Ambiente (5 de junio) los niños realizan siembras ornamentales tanto en la sede Campus como en la Plaza España de nuestra ciudad.

Para lograr los objetivos de aprendizaje y sensibilización es clave la observación permanentemente de nuestro entorno natural: las estaciones, el clima, el cielo, etc. En este sentido, se suman, los proyectos basados en los protocolos Globe, por ejemplo, de observación de nubes; y se inculcan hábitos de reciclaje y reuso, especialmente del papel. En el colegio trabajamos el cuidado del agua y la energía. Durante todo el año hablamos de la importancia de la buena alimentación y la preparación de los alimentos y se aprovecha la utilización de vegetales de la huerta cuando se pueden cosechar. Y a su vez, acopiamos pilas y tapitas para sumarlos a campañas más grandes, como las de la Municipalidad de Campana.

Son pequeñas acciones, que a veces son parte de otras mayores, acciones cotidianas, acciones que pueden ser replicadas y llevadas a casa, pensar global, actuar local. Buscar donde están nuestras oportunidades, enseñar a otros a buscarlas, están allí, al alcance de todos, cada uno puede y debe hacer algo por nuestro ambiente, por nuestra comunidad, por nuestro futuro común.